GUÍA PRÁCTICA
La superficie forma parte del funcionamiento del transportador. Define cómo se apoya la mercancía y cómo se actúa cuando hay que intervenir sobre ella.
Una banda convencional permite definir el tejido para el producto y el entorno. La base, el agarre necesario y la forma de entregar la mercancía ayudan a concretar la superficie. El tejido, su unión y el acceso al equipo intervienen también en el mantenimiento.
Una banda plástica modular se construye con elementos enlazados. Esta estructura permite sustituir módulos en la zona afectada y aporta una forma distinta de reparar la superficie. La construcción concreta se estudia junto al producto y la limpieza.
El bajo rozamiento de la banda plástica favorece su aplicación en recorridos largos. En ambas superficies, la longitud, la carga transportada y el trazado se relacionan con el accionamiento y con las conexiones de la instalación.
La superficie se estudia junto al bastidor, los materiales, las guías y las transiciones. La alimentación o la electrónica son ejemplos de entornos de uso; las condiciones del proceso concretan qué material y qué construcción necesita la línea.