GUÍA PRÁCTICA
Conocer el equipo, sus síntomas y las condiciones de acceso ayuda a organizar la revisión o la reparación.
Anota marca, modelo y referencia. Reúne los manuales, las revisiones anteriores y las intervenciones realizadas.
En una incidencia, explica cuándo aparece el fallo, cómo se manifiesta y qué parte del proceso afecta. Las fotos o los vídeos pueden ayudar a situarlo.
Relaciona la intervención con el uso de la instalación y los accesos al equipo. La planificación se concreta con las condiciones de trabajo y de parada.
Tras la intervención se comprueba el funcionamiento del equipo y su relación con el resto de la línea. Conserva el registro de las actuaciones para futuras revisiones.