GUÍA PRÁCTICA
El proceso actual y el objetivo del cambio ayudan a situar la intervención antes de definir los equipos.
Sitúa el problema en una operación concreta: qué llega, qué ocurre y cómo debe continuar. Incluye los cambios de producto, volumen o destino que motivan el estudio.
Anota formatos, pesos, base de apoyo y variaciones entre referencias. Las muestras y las fotografías ayudan a comprender cómo se comporta el producto.
Un croquis con orígenes, destinos y equipos actuales permite estudiar los encuentros. Añade alturas, distancias y accesos cuando los conozcas.
Describe las llegadas, los turnos, la intervención de los operarios y las esperas habituales. Ese contexto permite relacionar la solución con la operación.