GUÍA PRÁCTICA
Un reparto automático necesita relacionar cada envío con una regla y una salida disponible.
Define qué código se lee y dónde se conserva el dato que permite asignar su destino.
El software relaciona la información del envío con la salida prevista para la operación.
El control coordina el paquete que llega con el accionamiento del desviador. Separación, seguimiento y recepción forman parte del estudio.